sábado, 24 de mayo de 2014

Por qué yo voto por Clara López ‪#‎ColombiaLaTieneClara‬

He decidido que votaré por Clara López. No fue fácil tomar esta decisión, y para todos los ciudadanos debería ser una decisión complicada y no tomada a la ligera. Pero y ¿por qué  complicada? Porque considero que cuando uno vota, deposita en ese voto sus pensamientos, ideales de sociedad... De alguna manera uno se hace cómplice de esa persona o eso, por lo que se vota; uno se ve reflejado en ese voto, y sería muy irresponsable, hasta el punto de ser falto de autoestima, si el voto que ejerzo es simplemente rayar y echar un tarjetón a una urna.

Tomé la decisión de votar por Clara López porque me siento representando en sus palabras y visión de mundo, guardando ciertas reservas,  pues uno no puede andar por ahí como un borrego. A continuación expongo porqué votaré por Clara (es una visión muy emocional de lo que pienso, pero mi decisión responde a que lo que nos define no son nuestras palabras si no nuestras acciones, y para mí Clara ha sabido obrar, mejor que los otros candidatos):

1.  Porque es mujer: Colombia nunca le ha dado la oportunidad a una mujer, quizá porque aún seguimos sumergidos en un machismo. Con Clara veo posible hacer frente a dicha realidad, sobre todo porque no recae en un discurso feminista, simplemente tienen una visión amplia e inclusiva de la realidad.

2. Porque comprende el mundo de la academia y el mundo de la práctica, y en esa medida sé que su gobierno contará con un equipo analítico, práctico, que responderá de la mejor manera a las necesidades del País y los Colombianos.

3. Porque se la juega por la educación,  de la que muchos hablan pero poco comprenden. La educación es fundamental para el desarrollo de las naciones, desde todos sus niveles: una educación para la convivencia, para ser más humanos y menos violentos, una educación para el trabajo, que se consolida en todos sus niveles, técnico, tecnológico y profesional, de manera proporcional a las necesidades del país. Recordemos que frente a la reforma de la ley 30, fue una gran aliada, logrando que la movilización de muchos, tumbara esa reforma, tal cual la estaba planteando el gobierno de Santos. Sé que con Clara, la educación mejorará.

4. Reconoce la importancia del proceso de paz, pero no solo de la que se está hablando en la Habana, si no la que tenemos que iniciar los  colombianos aquí.  Con educación y pedagogía social,  su propuesta logra abarcar una visión más amplia hacia dónde direccionar el proceso de paz. Aquí es cambiar de alguna manera el chip violento que se ha impregnado en la historia de Colombia. 

5. Y la última razón y quizá la más importante: voto por Clara porque hace una apuesta fuerte por los campesinos. Esta es la parte que más me toca emocionalmente. Mi familia es campesina, yo viví en el campo por 12 años, y soy testigo de cómo cada vez más la labor de los campesinos es relegada a una UMATA (Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria), que entrega semillas, o a un Banco Agrario que hace préstamos a los campesinos, pero que los pone a mendigar un préstamo porque no hay para todos. Triste  ver la cara de un campesino cuando le niegan el crédito.  Con Clara veo una alternativa para responder a las necesidades del campo, fomentar el agro, y no reducirlo simplemente a la tecnificación, porque lo bello del campo y sus campesinos, es su arte, la manera artesanal de producir sus alimentos, de abonar sus tierras, de cuidar sus animales. El campo con Clara será protagonista. A esto le agrego el tema de la seguridad alimentaria, de vital importancia para el futuro de Colombia, y por el que en estos días Santos promueve una ley para entregar el material genético que poseemos, a industrias internacionales, quienes serían sus administradoras, y para nosotros traería costos para acceder a material como semillas.

Voto por Clara porque plantea una política y un gobierno diferente a lo vivido en el país por tantos años. Voto porque reconozco en ella el respiro que Colombia necesita, porque es una mujer que se mueve, desde lo que conozco, en el campo de la legalidad, la decencia, la transparencia y la democracia.

PD1: Mi otra opción era Peñalosa.  Me tenía dudando, sobre todo porque me identifico con el pensamiento de los verdes, y Claudia López, Senadora, pero Peñalosa es una persona que le falta fuerza en su discurso, claridad en sus argumentos y pertinencia con la realidad de Colombia. La tapa fue cuando habló de hacer cárceles y más cárceles ¿qué es ese despropósito? Pareciera que en su gobierno fuéramos a pasar a un Estado de incriminación y represión permanente. Las cárceles son un concepto demasiado violento para mí. 

PD2: mi familia se ha unido. Comprometidos con la causa. 

martes, 8 de octubre de 2013

Comunicación para una verdadera convivencia, el reto en la actual sociedad.

 
Por Jonatan Alejandro Cuadros Rodríguez    

La comunicación es el medio para entrar en contacto con el otro, que es el horizonte, lo que todos deseamos y tenemos a la vez, porque aproximarse al otro nunca es fácil. Sólo la comunicación permite manejar esta relación ambivalente entre uno mismo y el otro. (Wolton, 2007, p. 42)

En una sociedad tan compleja como la nuestra, es necesario establecer vínculos, no solo desde los medios, o la comunicación funcional, como la define Wolton para el encuentro con el otro. Lo que se pretende a continuación es presentar la convivencia como concepto y la necesidad de ésta en una sociedad que ha dejado en manos de la clase dominante el sentido ideal de la comunicación, de intercambiar, compartir y comprenderse, para, en palabras de Wolton (2007) ser transformado en un malentendido cada vez más fragoroso que acompaña la problemática de la comunicación en sus relaciones con la sociedad.

La convivencia, según Wolton (2010), en el siglo XXI se entiende como la coexistencia posible entre puntos de vista distintos, en un mundo que se hace cada vez más pequeño, donde los individuos los saben todo y del cual es difícil escapar. Para lograrlo es necesario establecer verdaderos vínculos comunicativos que trasciendas el escenario constituido por la información y las técnicas que la acompañan, pero para lograrlo primero debemos reconocer que informar no es comunicar.

A continuación se presenta una posible diferenciación entre comunicación e información, la manera como eran entendidos ambos conceptos, y la forma en que se están manifestando actualmente:

La información es el acontecimiento o el dato que perturba un orden previo, y por ello reside su fuerza. En cuanto a la comunicación está asociada a la idea de vínculo, de compartir, de ‘comunión’. Sin embargo, hoy la información es asumida como la que produce vínculo, con la sociedad de la información como horizonte, constituyéndose en el sentido inverso de información-ruptura. Así mismo, la comunicación ha pasado de ser solo compartir y reunir, o unir, a convivir y gestionar las discontinuidades. (Wolton, 2010: 34)

La comunicación entra entonces a ser la que gestiona o tramita las interrupciones que la información va dejando a su paso. La información son los acontecimientos que alteran el orden previo y de la cual Internet y su constitución en red es su máxima expresión, “una red que agrupa- pues esa es su fuerza y su seducción- a quienes tienen puntos de vista en común. Sea cual sea su extensión, una red está de entrada, del lado de lo mismo y de la comunidad” (Wolton, 2010:62) La información ni siquiera logra vislumbrar el concepto de convivencia, pues ésta apunta al comunitarismo o comunicación en red como lo llama Wolton, es entonces el asunto de la convivencia lo que la comunicación humana debe entrar a gestionar.

Ahora bien, no podemos descuidar y dejar de comprender que en un mundo como el nuestro, estas discontinuidades se hacen más latentes y a la vez complejas, en la medida que la técnicas comunicativas, pareciera, pierden su naturaleza misma, -integrar a los humanos-, es en razón de ello que Wolton (2010) plantea que la comunicación en el mundo occidental se encuentra amenazada por dos elementos: el individualismo y el comunitarismo. El individualismo entendido como la reducción de la comunicación a la expresión y la interactividad, donde la expresión se traduce en monólogo; y el comunitarismo, manifestado en la marginalización de la alteridad y la posibilidades de encerrarse en espacios virtuales que producen un vínculo con un igual al otro lado del ciberespacio.

Si nos preguntamos cuál es el papel de la comunicación en la construcción de caminos hacia la convivencia, demos tener claro que la comunicación es  la cuestión del otro y que ésta adquiere sentido a través del otro y el reconocimiento mutuo, mientras que la información existe en sí misma, no requiere de ese otro (Wolton, 2010)

En lo que respecta a la comunicación, es difícil encontrar una equidistancia. Si el otro está demasiado cerca, se vuelve inquietante y provoca una reacción de rechazo. Si está demasiado lejos, la diferencia parece infranqueable. En los dos casos, lo que se plantea es el problema del otro, o, mejor dicho, el de las condiciones que deben satisfacerse para que una comunicación con el otro sea posible. (Wolton, 2007:19)

Pero frente al encuentro con ese otro, es posible que como individuos le estemos encomendando mucho a la tecnología, descuidando la riqueza de comunicaciones que plantea Morín (2005) como lo son los signos, los símbolos y los ritos que están precisamente en función de la complejidad y multiplicidad de las relaciones sociales, pero que desde la realidad esta riqueza pierde importancia cuando, como lo plantea Wolton (2007), la compresión y la integración se vuelven los ideales de la comunicación funcional, comprimiendo los datos, pero sin posibilidad de comprimir los contextos ni los sentidos, siendo estos últimos, el margen de maniobra necesarios para no perder la naturaleza misma de la comunicación desde una perspectiva normativa. Sin embargo es necesario reconocer, que nos hallamos “en una cultura del instante donde es el acontecimiento lo que interesa más que el sentido, la información más que el conocimiento.” (Wolton, 2007: 70)

El problema quizá ha sido querer echar todo en un mismo costal, puede sonar burdo, pero es la manera como el pensamiento globalizador de la economía ha querido integrar a las sociedades, tan distantes, pero tan cercanas en las plataformas virtuales que la tecnología ha posibilitado. Sin embargo, se hace necesario refundar esas distancias simbólicas que constituyen el orden económico, militar, judicial y religioso para mantener el relieve y las diferencia entre unos y otros (Wolton, 2007), pues estas distancias simbólicas han hecho posible que hoy podamos hablar y reconocernos desde conceptos como: especie, sociedad e individuo, conceptos que son “a un mismo tiempo fin y medio el uno del otro y que las relaciones que entre ellos se establecen son complementarias, competitivas, antagónicas y discontinuas.” (Morín, 2005: 232). La evolución misma nos ha mostrado que la confrontación, lo opuesto y contrario, siempre han estado ahí, no hay entonces justificación para suprimir dicha realidad, pareciera que la naturaleza humana de la que habla Morín ya no es útil en nuestros tiempos. “La naturaleza humana aparece como un residuo amorfo, inerte, monótono: no ya como la base sobre la que se sustenta el hombre, sino como algo que ha sido superado” (Morín, 2005: 19) Quizá sea esta misma naturaleza, la que está perdiendo la comunicación, al creer que la tecnificación de la misma es la solución a los problemas actuales, dejando en sus manos el futuro de las sociedades; aunque inicialmente las técnicas hayan sido desarrolladas para comunicarse mejor, para comprenderse mejor, es evidente que en la realidad occidental los intereses económicos, políticos e ideológicos rápidamente han desnaturalizado este ideal que, sin embargo, permanece no obstante como la referencia común. (Wolton, 2007)

Vivimos en un mudo de contradicciones culturales, sustentado en la conjugación de términos que se contraponen como la cordura y la locura, o la razón y la pasión, la igualdad y la libertad, la individualidad y la sociedad, pero es gracias a la interpolación y a la manifestación viva de estos elementos en la vida cotidiana lo que ha permitido la continuidad de nuestra especie. Hacer de nuestro mundo un escenario cada vez más complejo es posibilitar la supervivencia de la especie humana. Enrique Sierra Santos lo sustenta al decir:

cuando el individuo, y por tanto la sociedad, más avanza en el conocimiento de sí mismo, es decir, el conocimiento mismo de sus propias limitaciones, el más peligroso conocimiento para la especie, más ruidos, más afectividades, más juegos, más locuras, más aventuras, más trampas, en suma, genera el cerebro-cultura-sociedad, para salvaguardar a la especie. (Sierra, 2009: 28)

La individualidad nos aleja y nos hace distantes al otro, a la vez que nos suspende en el tiempo y en el espacio, pues no hay confrontación, por ende no hay necesidad de cambiar y como bien se sabe en el cambio está la evolución. Creo que como lo manifiesta Stanley Kubrick en su película: 2001- Odisea en el espacio, alejarnos de los otros y dejar en manos de las máquinas nuestro destino, está generando que perdamos el control de nuestras herramientas, nuestra evolución está dependiendo tanto de la tecnología que llegará el momento en que esta será autosuficiente y ya no necesitará de los humanos. Ciencia ficción o no, vemos cómo en la película Hal 9.000, la máquina es el cerebro, e inicia el control de toda la nave, hasta el punto de querer deshacerse de los tripulantes humanos.
La comunicación tiene tres condiciones: la identidad, la alteridad y la cultura y valores comunes, condiciones que en la actualidad según Wolton pareciera que no son necesarias y de las cuales tras traspasar las fronteras del espacio desde la técnica es posible liberarse, pero Wolton dice: “recordar estas tres restricciones (Una cultura y valores comunes, un reconocimiento mutuo de las identidades, una aceptación de las alteridades) constituye el mejor modo de precisar los límites de la incomunicación.” (Wolton, 2007: 64) Hemos descuidado la importancia de la identidad y la cultura en la sociedad de la información, donde la inmediatez, la estandarización y la saturación de información nos aleja cada vez más, pues: 
Subsiste un presente indefinido sin reglas ni prohibiciones, por lo tanto casi sin rupturas. Cada uno, singular y libre, está un poco perdido en la búsqueda de su singularidad. Lo que explica esta inmensa cohorte de ‘mónadas’: individuos reconocidos en su ser, sin adversario ni proyecto.” (Wolton, 2007: 66)

“Rechazar la problemática de la identidad o deslegitimarla es rehusarse a ver los límites de la comunicación triunfante.” (Wolton, 2007: 73) Hay que tener claro el contexto en el que nos hayamos ahora, pues si en el pasado la identidad era una resistencia a la apertura, hoy en día, es la necesidad de establecer fronteras a demasiada apertura. Tener claro las identidades y reconocerlas como fronteras de la comunicación es clave para el logro de sociedades en convivencia, pero desconocerlo es dar por perdido aquello de lo que Edgar Morín habla: la naturaleza humana.

En este camino a la convivencia, entender las diferencias culturales es relevante a la hora de establecer vínculos comunicativos que realmente apunten a establecer más allá de la incomunicación, una convivencia desde las alteridades, pero… ¿Cómo entender el concepto de cultura? Stiegler llama cultura al proceso de exteriorización que da la posibilidad de transmitir la experiencia individual (Stiegler, 2001)

La cultura no es otra cosa que la posibilidad de heredar colectivamente la experiencia de nuestros ancestros y esto ha sido comprendido desde hace largo tiempo. Lo que ha sido menos comprendido es que la técnica es tanto tercera memoria vital, es condición de una tal transmisión. (Stiegler, 2001: 5)
“Es reconfortante, en fin, considerar el mundo, la vida, el hombre, el conocimiento y la acción como sistemas abiertos.” (Morín, 2005: 250) Morín lo ha dicho, somos sistemas abiertos, es contradictorio continuar en esta marcha que nos lleva hacia el aislamiento y la estandarización de la sociedad, que lo único que podría generar sería una parálisis en nuestro obrar y forma de ver, entender y hacer mundo.

“Lo que pueden hacer quienes participan en una interrupción de la comunicación es reconocerse unos a otros como miembros de diferentes comunidades lingüísticas, y entonces se convierten en traductores.” (Kuhn, 1971: 307) Desde esta perspectiva, la comunicación puede ser considerada como ese elemento que traduce, que pone a conjugar lenguajes, símbolos, signos e imaginario, en un sistema donde el fin no puede ser la supresión de las diferencias, sino el reconocimiento mutuo que contribuye a la convivencia, para lo cual quizá sea necesario, en una matriz disciplinaria, la constitución de valores compartidos por personas que difieren en su aplicación, (Kuhn, 1971) valores que pueden ser entendidos como las reglas del juego para actuar, culturalmente de una manera en determinado contexto.

Para ir concluyendo, Wolton se pregunta “¿Cómo convivir pacíficamente en un universo donde todo el mundo lo ve todo y donde las diferencias son más visibles y menos negociables?” (Wolton, 2010:28), el mismo Wolton sugiere que son la negociación y la convivencia quienes posibilitarán ese encuentro con el otro. Así, vemos el vínculo entre comunicación y democracia.
Desde la comunicación el reto que se tiene es fortalecer y gestionar el vínculo social entendido como ese milagro consistente en hacer que en una sociedad se mantengan juntos individuos, grupos, comunidades y clases sociales que no tienen nada en común (Wolton, 2010) “Sociedad e individualidad no son dos realidades separadas que se ajustan una a la otra, pero hay un ambisistema en que ambas se conforman y parasitan mutuamente de forma contradictoria y complementaria.” (Morín, 2005: 44) De alguna manera vemos como individualidad y sociedad se contraponen y se complementan, al igual que igualdad y libertad, estos son cuatro términos que en la sociedad actual debemos poner sobre la mesa a la hora de analizar los problemas de convivencia que se dan en las comunidades y en los entornos sociales.
La comunicación no puede ser un asunto solo de técnicas y medios, debe ser más que eso, debe retomar ese encuentro face to face que se ha perdido y que se hace necesario para la continuidad de la especie. Hay que retomar la naturaleza humana que demuestra que somos seres complejos movidos en la entropía y la neguentropía, seres cuya tendencia es a transformarse y no a estandarizarse. La comunicación integra, une, reúne, gestiona las discontinuidades, que el exceso de información produce en nosotros y que lleva a la incomunicación como horizonte de la misma. Esta incomunicación es todo ese sistema de creencias, valores, símbolos e imaginarios que ponen de relieve nuestras diferencias, diferencias que siendo bien gestionadas desde la comunicación, harán que el siglo XXI, sea el siglo de la convivencia.
BIBLIOGRAFÍA

·                       Kubrick, S. (Productor) & Hoesli, J. (Director). (1968). 2001: Odisea del espacio. [Cinta cinematográfica]. Reino Unido- EE.UU.: Metro-Goldwyn-Mayer.
·                       Kuhn, T. S. (1971). Posdata: 1969. La estructura de las revoluciones científicas. (pp. 269-319). Fondo de Cultura Económica: México.
·                       Morín, E. (2005). El paradigma perdido. Ensayo de bioantropología. (7ª. Ed.). Barcelona, España: Kairós.
·                       Sierra Santos, E. (2009). Hipótesis. Ensayo de antropología. (1ª. Ed.). España: Cultivalibros. 
·                       Stiegler, B. (2001) Leroi-Gourhan. Lo inorgánico organizado. (Prof. Montoya Gómez, J. Trad.). Traducciones Historia de la Biología, 17, 1-7.
·                       Wolton, D. (2007). Pensar la comunicación. Punto de vista para periodistas y políticos. (1ª. Ed.). Buenos Aires: Prometeo Libros.
·                       Wolton, D. (2010). Informar no es comunicar. Contra la ideología tecnológica. (1ª. Ed.). Barcelona, España: Gedisa, S. A.


jueves, 9 de mayo de 2013

En clave


The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore















No es más que un simple suspiro
son ojos cálidos fuera de órbita. 
Días intranquilos transitan nuestras pasiones, 
aunque los sueños no sean suficientes. 

Cabezas que al despertar están llenas de ceniza, 
los sueños consumieron sus ideas. Su intransigencia no fue suficiente. 
Salir de realidades sin sentido, para comprender realidades ignoradas. 
Contrastes entre lo caótico y lo que se presenta como perfecto. 

Ya no hay más pensamientos propios, porque ya tienen dueño,
aunque no hay posibilidad de comprender su universo. 
Ser un buen lector de pasos ajenos, aunque sean estos 
pasos propiedad de un ser incomprendido que ha sabido quedarse. 

viernes, 1 de marzo de 2013

Medellín, la ciudad más innovadora del mundo

Metrocable línea K- Santo Domingo- Ciudad de Medellín
Yo como ciudadano de Medellín le otorgo y comparto el reconocimiento de que hoy, luego de un concurso, sea considerada la ciudad más innovadora del mundo, porque a mi modo de ver ha sabido jugar en medio del conflicto y la violencia. Porque ha desarrollado proyectos estratégicos de gran impacto en las comunidades, como lo son: los Parques Biblioteca, el Sistema Integrado de Transporte, los escenarios deportivos, las escaleras eléctricas... Proyectos Urbanísticos y arquitectónicos que se han convertido en motores para impulsar la INNOVACIÓN SOCIAL. Indiscutiblemente Medellín enfrenta fuertes problemas de inseguridad y violencia en sus comunidades, sin embargo esto no ha significado un retraso en los procesos de desarrollo, pues la marcha de una ciudad considerada: la más competitiva de Colombia, por encima de Bogotá (Flórez, 2012), o que sea considerada la ciudad universitaria y del conocimiento, según un artículo de la Universidad Nacional (2012), demuestran el arduo trabajo realizado.

Creo que el carácter innovador se lo da el hecho de que en tan poco tiempo, Medellín ha podido transformar en gran medida sus lógicas de funcionamiento, apostándole al arte, la cultura y la educación. Si salimos a las calles nos damos cuenta que contamos con una amplia oferta artística y cultural. Como lo dijo mi amigo Felipe Felipe Zapata Flórez, la Medellín que tenemos hoy no es la de los 80, y que en medio de problemas tan complejos Medellín no ha dejado de apostarle al desarrollo social.

Medellín no es mejor que Nueva York y Tel Aviv, porque obviamente Medellín ha tenido que enfrentar problemas más fuertes y complejos para llegar a donde ha llegado hoy. Así que yo sí le apuesto a mi ciudad, creo en ella, en su gente, y creo que si es la más innovadora, no solo porque el gobierno lo diga, sino porque cuando vas en el Metrocable de Nuevo Occidente, y ves la arquitectura desarrollada por los pobladores de estas áreas, casas en madera establecidas en un baldío, y que a pesar de las tormentas, al día siguientes que pasas por ahí, estas siguen firmes... Es para creer que Medellín sí es innovadora, porque a Medellín no la hace el gobierno ni sus dirigentes, la hace su gente y su cultura.

jueves, 24 de enero de 2013

Cuando las palabras no tienen sentido


 Ir por la vida cometiendo errores, eso es lo que hacemos diariamente los seres humanos, descuidando aquello que indica que a medida que los cometes, vas hiriendo personas por doquier. Sin pensarlo, terminas haciendo daño a quienes amas, quieres y valoras. 

Luego vienen las palabras, palabras de aclaración que buscan enmendar todos aquellos errores. Sin embargo, el problema radica cuando la otra persona ha cerrado su mente y corazón, y lo único que quiere ver es la película que han armado sus sentimientos en su interior, peor aún, se los guarda para sí, y de manera diplomática indica: no te preocupes, todo está bien. 

Pero ese: "todo está bien", significa "todo está mal". Efectivamente, todo va cambiando, la atmósfera, la relación, el trato... Y poco a poco, ambos saben que sin duda alguna, este es el comienzo del fin, un fin que puede ser corto, extenso o para siempre. 

Allí entonces, las palabras nunca valieron nada, nunca tuvieron sentido, sobre todo, porque confianza tampoco hubo. Confianza para creer, para sentar una postura, y al menos decir algo. Pero ¡No! callaste, y con ello todos tus odios, tristezas y desolaciones... Decidiste hacer de aquellas palabras, palabras sin sentido, sin valor alguno, porque cuando no se confía, simples palabras no remediarán nada, solo empeorar las cosas y hacer de cuenta, que nada valió la pena, ni fue suficiente para darle un giro a lo que pudo ser y no fue, a lo que creí que era, y nunca fue.

"Amistad" La única etiqueta que nunca pasará de moda. 

PD: Siempre habrá una bienvenida para ti. 

jueves, 13 de diciembre de 2012

El consumo del cigarrillo ¿Bienestar social o intereses económicos?

 stock photo : A montage of cigarettes during different stages of burn.  Each is isolated on white.


El consumo del cigarrillo a nivel mundial se ha convertido en un problema de salud pública. Según lo justifica la Organización Mundial de Salud (OMS), es una enfermedad crónica convertida en epidemia, por ser la primera causa de mortalidad prevenible en el mundo (Novoa-Gómez, Barreto y Silva, 2012). Indiscutiblemente, la polémica resalta en el término “prevenible”, porque si es el caso, ¿qué es lo que están haciendo los estados como entes reguladores para enfrentar esta problemática social? Lo que se deja entrever, es que hay campañas y regulación al respecto, como por ejemplo, la obligación que tienen las empresas productoras de mostrarle al consumidor las consecuencias de dicha práctica, sin embargo, falta voluntad política para contrarrestar esta problemática que trae consigo altos costos económicos y sociales y que no deja entrever un trabajo eficiente en pro del bienestar y la calidad de vida de las personas.  

El cigarrillo a nivel social, tiene fuertes implicaciones y afecta diferentes contextos sociales. En la educación por ejemplo, Gómez, Gil y Aranzalaez (2011), indican que el tabaquismo además de los casos de mortalidad que ha generado, tiene graves consecuencias educativas, que como lo indican los autores, deben ser más estudiadas a profundidad, pero que con la información que se tiene actualmente, es posible evidenciar las implicaciones negativas en la formación del estudiante. Cómo bien lo justifica The American Lung Association (2008, en Novoa-Gómez, Barreto y Silva, 2012), cada día, cerca de 4.800 adolescentes fuman el primer cigarrillo, y de esos, cerca de 2000 se convertirán en fumadores regulares. Una cantidad bastante alta, sobre todo si se analiza a la luz de los problemas de salud que en un futuro el consumo del cigarrillo pueda devengar.

Es importante decir, que en el contexto Colombiano las investigaciones en cuanto a esta problemática han sido deficientes o con resultados poco creíbles, sin embargo, la Encuesta Mundial sobre Tabaquismo en Jóvenes que fue realizada en Colombia en el 2001 (una investigación bastante desactualizada y que da cuenta de la carencia de estudios en el tema), mostró que el 62% de jóvenes entre los 13 y 15 años ya han probado el cigarrillo, y que de esta cantidad, el consumo del cigarrillo continuó de manera regular en un 29.8%, una cifra alta, comparada con la registrada en Estados Unidos con un 23.1% (Novoa-Gómez, Barreto y Silva, 2012).   

Indudablemente, el consumo del cigarrillo se ha convertido en una práctica que cada vez se posiciona más en la sociedad y que culturalmente, la tendencia es a ser aceptada en todas sus dimensiones. Sin embargo, muchos no se sienten satisfechos con estas situaciones. Daniel Samper Pizano lo expresa en su artículo y dice que no está de acuerdo con esta práctica, y sobre todo con la gestión de los gobiernos y las empresas, instancias que han hecho una regulación deficiente a esta problemática. Las estrategias empleadas no han sido las más efectivas, ya que el número de consumidores sigue latente, y con ellos los problemas de salud pública. Es importante entonces que se empiecen a pensar los gobiernos, las empresas y la sociedad, como actores dentro de dicha problemática que es importante intervenir, si en realidad se desea aportar a la calidad de vida de las personas y a un bienestar social saludable, donde los intereses económicos de las empresas sean analizados con mayor cuidado.

Referencias

Novoa-Gómez, M., Barreto, I. & Silva, L. (2012). Consumo de cigarrillo y prácticas culturales en contextos universitarios. Revista Latinoamericana en Psicología, 44 (1), 97-110.

Gómez, A., Gil, Y. & Aranzalaez, V. (2011). Consumo del cigarrillo, ingesta del alcohol y su asociación con la percepción de bajo rendimiento académico  en estudiantes de ingeniería de una universidad pública. Revista de la Facultad de Ciencias de la Salud, 8 (2), 169- 174.

Samper, D. (2008, 15 de junio). El club de los amigos muertos. El Tiempo. Recuperado el 31 de octubre de 2012, en http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-4279883

Imagen tomada de http://goo.gl/X2x0O

sábado, 20 de octubre de 2012

No seré el mismo

Tomada del video: Chocolate del grupo: Snow Patrol

¿Quién soy? Hoy soy alguien, mañana ¿quién puedo ser? Indudablemente, me considero un ser social, que vive en comunidad y en contexto con situaciones diarias. Como todo ser humano, lo que soy hoy, está determinado por las interacciones y las mediaciones con las demás personas, y las circunstancias que han afectado mi vida.


Me considero una persona sociable, deseosa de compartir y aprender diariamente, no sólo de los libros y las teorías, sino de las experiencias y la vida de las demás personas… Esa vida que da cuenta de la realidad de cada sujeto, de cada persona. 

He llevado una vida tranquila pero placentera, disfrutando de los contrastes que esta me ha ofrecido. Tuve la oportunidad de vivir en el campo con mi familia y saber lo que es la tranquilidad, lo que es el verde y lo natural, y de alguna manera, sentirme parte de la naturaleza, desde la relación con los animales, las plantas y la tierra. Fue allí, en el campo, donde terminé la escuela.

Siguiendo esta vida de contrastes, puede llegar el pueblo, Sabanalarga, allí conocí otro tipo de vida, esa vida que llaman urbana, en la cual ya no es el contraste de verdes y de naturaleza lo que prima, sino las estructuras, los grises y el cemento que une cada parte, para que en su conjunto nos podamos encontrar con una casa, una tienda, un barrio… Hoy me encuentro en la ciudad, donde lo moderno, lo imponente e innovador se posicionan a cada paso que doy.

Es esta  variedad de contrastes que me han llevado a ser quizá, una persona analítica, que se toma tu tiempo para reflexionar y dar cuenta de determinadas situaciones. El pensamiento y la reflexión sobre lo social siempre han sido los elementos que me caracterizan y que me empujan en cada una de mis acciones. Así pues, que espero que los contrastes en mi vida siempre estén presentes, que sean estos los que le den sentido a mi vida, a cada una de las acciones que desarrolle y que me permitan finalmente, estar en armonía con el entorno que me rodea, algo difícil, lo sé, pero no espero deshacerse de esa idea utópica, quiero continuar guiado por lo que ella significa, soñar constantemente, con los ojos abiertos.