Entonces ¿Qué somos los aproximadamente 47 millones de personas que
habitamos el territorio colombiano? Me siento muy colombiano y con un alto
grado de sentido patriótico. Es que la patria no la construye el estado o la
rigen unos pocos… La patria la construimos todos, desde lo jurídico, lo
histórico y lo afectivo, y si la realidad no es como se quisiera, es porque no
le hemos puesto el empeño y las ganas para responder a los problemas sociales y
culturales que se desarrollan diariamente.
Es seguro que Colombia ha tenido que jugárselas fuertemente para hacer
frente a problemas de violencia, corrupción, ineficiencia por parte del
gobierno, pero más allá de estos problemas que se hacen evidentes todos los
días, Colombia enfrenta una mayor crisis, y es el poco sentido patrio que
tienen sus habitantes, quizá sea desesperanza, quizá sea desilusión, quizá sea
simplemente individualismo, pero el asunto es que poco damos por nuestra patria;
pareciera que tan poco damos por ella, que estaríamos dispuestos a venderla al
mejor postor. Es ese poco sentido de pertenencia y esa necesidad de criticar
todo,- y ojalá fuera en la esfera pública- que hace creer que somos negligentes
y queremos que problemas que llevan siglos de existencia, se solucionen de la
noche a la mañana. Además, aún guardamos las esperanzas de que alguien venga y
nos organice el rancho… Ese pensamiento mesiánico de depositar todas nuestras
esperanzas en algún aparecido, no puede continuar predominando en el imaginario
colectivo de la sociedad.
Quienes mejor que nosotros mismos para darle sentido a nuestra realidad,
para plantear estrategias que ayuden a solucionar nuestros conflictos internos…
Como compatriotas, debemos de empoderarnos de nuestro papel en la sociedad,
reconocer que, como lo manifiesta la Constitución Política de Colombia, el
poder reside en el pueblo… Entonces ¿qué estamos esperando?
Hoy,
20 de julio, deberíamos estar orgullosos y sentirnos fortalecidos por la
historia, al reconocer que si es posible dar un vuelco a la realidad, a la
miseria, a la esclavitud, que es posible dar un giro por la independencia. Parafraseando
a William Ospina, la historia de Colombia ha sido tan particular, que pasados
202 años del grito de independencia, aún hoy, nos están colonizando, y ¿qué
hemos hecho para pasar del grito a la independencia total? Nada, pensaría yo…
Porque quienes dicen están inconformes, están cómodamente sentados
despotricando del gobierno, del estado… Obviamente, no se puede generalizar,
hay muchas organizaciones sociales que han hecho su aporte, un aporte valeroso
como el de los indígenas de Cerro Tijeras. Hay
que pasar del dicho al hecho, de la virtualidad a la realidad misma… Hacer de
nuestras palabras acción misma, creernos el cuento de que tenemos patria,
porque ¿Si no somos nosotros, entonces quién? ¿Si no es hoy entonces cuándo?
"Nadie ama a su patria porque ella sea grande,
sino porque es suya". Seneca
Yo me siento
parte de Colombia y la amo con sus aciertos y desaciertos… No espero más, que
como ciudadano servir a ella desde mis saberes, mi formación y mi trabajo- Por
el 20 de julio de 1810.
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